sábado, 25 de febrero de 2012

Mujeres socialistas en U.F.A. Entrevista a Ladis Alanis



MUJERES SOCIALISTAS EN U.F.A

Entrevista a Ladis Alanis



- Presentación

Me llamo Ladis Claribel Alanis. Nací en 1928. Soy trotskista, por lo cual estoy por el socialismo. Formo parte de un grupo que se llama Opinión Socialista. Nos echaron de Convergencia Socialista por buena línea, por el feminismo.



Mi grupo feminista actual es Mujeres en Resistencia. En realidad, el grupo se llama Resistencia. El nombre se lo puso Marcela Franco. Estábamos en el Encuentro Nacional de Mujeres en Chaco y pensamos en hacer un grupo. La ciudad era Resistencia, entonces Marcela propuso ponerle ese nombre.

- La historia personal

Mi madre era anarquista. También lo era un hermano de ella y en el pueblo hubo una lucha de los trabajadores de los galpones. Tuve una tía anarquista que tiro a un policía del caballo con un ladrillo.

Éramos cuatro hermanos: 3 mujeres y un varón. Mi madre era cocinera de una familia muy rica. Era una mujer muy respetada. Tenia una personalidad interesante y siempre que podía daba sus opiniones. Tenia una carcajada rápida. Le molestaban las "mujercitas", quería mujeres, que supiéramos defendernos. Mi pueblo era Hernando, en Córdoba. Mi padre era radical y un activista sindical muy luchador..

Yo vine a Buenos Aires a los 17 años, pero en esa época no podía encontrar trabajo por ser menor de 18, así que volví a mi pueblo. Al año siguiente un medico conocido de mi familia me dijo que me iba a enseñar la profesión de enfermera en la ciudad de Córdoba. Fui a vivir con él y su mujer y trabaje con ellos como enfermera, pero también como mucama. Aprendí bien esa profesión, pero al abandonar ese trabajo no la desempeñé‚ jamás.

En esa época conocí a un muchacho (Marcos), que fue el primero con que me acosté. Me case en Hernando por iglesia, porque él era creyente. Era artista y la
mayor parte del tiempo vivimos en Buenos Aires. El tipo era golpeador, aunque a mi no llego a pegarme; un día lo intentó y yo tomé el cristo de plata que nos habían regalado cuando nos casamos, que era grande y pesado, y le dije que si me tocaba le daba con el cristo. Se sorprendió y no se animó a golpearme. Viví cinco meses con él; un día le pedí a mi hermana mayor que me prestara plata para un taxi y me fui a casa de mis hermanos, que vivián en un conventillo en Parque Patricios. Mi hermana me llevo a tribunales a hacer la denuncia de que yo abandonaba mi hogar porque él era violento.
Cuando me separé, fui un mes a Hernando con mis padres. Mi vieja me dijo que hablara con mi padre que no estaba enterado de lo que había pasado con Marcos. Cuando le conté, él me abrazó y me dijo que había hecho muy bien, que ningún hombre debía pegarle a una mujer, que eso era de cobardes y que el día que encontrara un buen hombre me fuera a vivir con él, porque la libreta no significaba nada. Luego recibí un telegrama de mi hermana, comunicándome que tenía un trabajo y me volví a Buenos Aires.
Entré a trabajar en una fabrica de envases de cartón a los 19 años. Me quejé con una compañera de lo poco que ganábamos y ella me presentó un tío que organizaba los sindicatos y era del GOM. Me hice del GOM. Fui delegada de la fábrica y me despidieron. La mayoría en la fábrica eran mujeres. Luego de un tiempo empecé a salir con Horacio, mi actual compañero y padre de mis dos hijas Leonor y Silvia. Hoy disfruto de mis cuatro nietas.
- ¿Qué relación existía entre tu militancia partidaria y la militancia feminista?
Estoy en el trotskismo desde los 19 años: primero en el GOM (Grupo Obrero Marxista), luego en el POR (Partido Obrero Revolucionario) y, en la época de UFA, en el PRT La Verdad (Partido Revolucionario de los Trabajadores La Verdad)(2). Nunca tuve problemas en relacionar ambas militancias. En el grupo político no me daban bolilla. No se tenia en cuenta el feminismo. Insistí mucho y discutí mucho en mi grupo sobre el tema de la mujer pero no lo entendían.
En UFA, había mujeres como Maria Luisa Bemberg. Un día ella vino muy angustiada y nos dijo que la llamaron desde "los escritorios" (de la empresa) y le dijeron que en el fondo nosotras estábamos en su contra. Dijo: "Chicas, qué me están haciendo. Me dijeron que en el fondo ustedes están contra mí, que yo soy capitalista".
Pero también se metieron en UFA muchas mujeres de izquierda. Mas o menos en 1970/71 se funda el grupo "Muchacha", que publico una revista. Yo no estaba en ese grupo. Del PRT La Verdad iban otras compañeras pero no se quedaban en forma permanente.
El 22 de agosto de 1972 tuvimos una reunión plenaria de UFA. Ese día había sucedido la masacre de Trelew (3). Christeller creía que habían matado a su hijo que estaba preso. Algunas mujeres tratábamos de consolarla. Leonor Calvera nos llamo y nos dijo que fuéramos a la reunión, que nos dejáramos de hablar de cosas de hombres que no nos interesaban. Hubo una gran discusión.
UFA se dividió alrededor de 1973. Primero nos dijeron que necesitaban el local, que era propiedad de Christeller.
- ¿Qué se debatía en UFA?

Las discusiones en UFA eran muy light. No puedo decir que me haya formado en UFA. Fue lo primero que tuve para ver como era el feminismo. Me forme después con Marcela Franco, con Nora Pulido, en los a£os 90, a partir del Encuentro Nacional de Mujeres de San Juan. Mi tema era la lucha de clases pero no sabia como insertar el feminismo en esa lucha.
En UFA, leíamos el "Segundo Sexo" de Simone de Beauvoir, a Isabel Larguía, una argentina que estaba en Cuba. Entre a comprender un montón de cosas. Mis

- ¿Cómo llegaste al feminismo?

Conocí UFA por Mirta Henault, en el año 70. Por una compañera de UFA conseguí una casa en la calle Olleros. Era una casa propiedad de la familia Christeller que esa compañera alquilaba y me ofreció ir a vivir allí con mis hijos. Mi marido fue a vivir a otro lado. Luego se fue esa compañera y me hice cargo del alquiler, en ese momento vino también mi marido.
En la esquina de mi casa estaba el local de UFA, que era también propiedad de la familia de Gabriela Christeller.
En UFA (Unión Feminista Argentina) atendía el teléfono. Me costaba entender un poco. Conocí a Gabriela Christeler, una mujer de gran cultura. Me ayudo mucho Nelly Bugallo que me explicaba con mucha paciencia.

¿Qué relación existía entre tu militancia partidaria y la militancia feminista?
Estoy en el trotskismo desde los 19 años: primero en el GOM (Grupo Obrero Marxista), luego en el POR (Partido Obrero Revolucionario) y, en la época de UFA, en el PRT La Verdad (Partido Revolucionario de los Trabajadores La Verdad)(2). Nunca tuve problemas en relacionar ambas militancias. En el grupo político no me daban bolilla. No se tenia en cuenta el feminismo. Insistí mucho y discutí mucho en mi grupo sobre el tema de la mujer pero no lo entendían.
conocimientos no eran organizados, pero lo tomé muy en serio. Yo era siempre para el otro. Me costaba darme tiempo para mi misma. Ahora si me doy tiempo. Me levanto temprano, leo.
- En esa época ¿cuál era tu posición sobre la causa de la opresión de las mujeres?
La sociedad dividida en clases. Se trata de un problema de lucha de clases. Hoy esta opresión se ha reforzado. Por eso hay que seguir luchando para que las mujeres que lleguen al poder tengan conciencia socialista.
- Las mujeres de izquierda, ¿discutían en UFA sus ideas sobre la explotación de clase?.
Si, creo que por eso se rompió UFA, aunque se discutía poco y había mucha confusión. Las mujeres que formaron UFA eran de clase media acomodada y al enfrentarse con esa realidad de lo que le habían dicho a Maria Luisa Bemberg en los "escritorios" no pudieron o no quisieron mantener UFA.
Recuerdo algunas ocasiones en que el chofer de Maria Luisa Bemberg venía a mi casa a dejarme volantes o dinero para comprar algo que se necesitaba.
Luego UFA se quedo sin local. Dejaron de venir a las reuniones.
Nosotras, las mujeres de izquierda, planteábamos el problema de clase, pero no teníamos un grupo feminista de mujeres de izquierda.
- Las actividades de UFA
No teníamos una política para afuera. Se leía algo, alguna compañera explicaba. La que tenia mas claridad era Nelly Bugallo, que en ese momento tenía posiciones de izquierda, aunque no era militante.
Se hicieron reuniones a las que venían muchas mujeres. Hacíamos grupos de concienciación, que fueron muy importantes.
En una oportunidad fuimos a una exposición de belleza en la Rural, donde repartimos volantes.
También vinieron mujeres de otros países e hicimos charlas, entre ellas Evelyn Reed.
En un día de la madre, repartimos un volante que decía: "Madre, esclava o reina, jamás una persona".
Pero en UFA, muchas compañeras no entendían que existía la lucha de clases Ese era el problema. La masacre de Trelew fue importante en la división de UFA. Ahí se dieron cuenta de lo que significaba la lucha de clases.
- ¿Te planteabas en esa época la autonomía del movimiento feminista con relación a los partidos y al Estado?
No, no me plantaba la autonomía del feminismo. Mi preocupación era cómo incorporar el feminismo a la lucha de clases y tratar de convencer a mi grupo político. Pero no sabia como relacionar, como explicar que era el "tema de la mujer", el feminismo. Nunca fui una intelectual. Conocí el socialismo trabajando en la fábrica. Entendía que los varones eran privilegiados y provenía de una familia anticlerical, con una madre anarquista.
Algunas compañeras de mi grupo habíamos leído individualmente a Clara Zetkin, pero no teníamos grupos exclusivos de mujeres.

Hoy pienso que el problema de la mujer es profundamente revolucionario. No era lo que pensaba en los años 70. Eso es algo que una lo va masticando, lo va entendiendo. Continuo militando en el troskismo en el grupo Opinión socialista para organizar y movilizar el pueblo trabajador y en Mujeres en Resistencia para concientizar a las mujeres, porque la explotación y la opresión son productos del sistema capitalista y patriarcal.
Notas
1. UFA: Unión Feminista Argentina
2. En 1968 el PRT (Partido Revolucionario de los Trabajadores) se dividió en dos partidos: el PRT "La Verdad" y el PRT "El Combatiente". Este último se diferencia del primero, sobre tod, por su opción por la lucha armada, formando luego el ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo).
3. El 22 de agosto de 1972 fueron asesinados en la base naval Almirante Zar (Trelew) 16 presos políticos que habían sido trasladados allí seis días antes, luego de haberse fugado de la cárcel de Rawson en una acción conjunta de Montoneros, ERP y FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias).

Nueva Mujer, Mirta henault

                                         NUEVA MUJER                                                                                   Mirta  Henault
Hace pocos días recibí por correo electrónico una nota de Magui Bellotti, manifestándome en nombre de ATEM (Organización feminista) su interés por la publicación de una nota en BRUJAS, revista de la entidad, sobre la existencia del feminismo socialista en Argentina. Le respondí a Maggi que las BRUJAS existen: Yo había pensado tomar y desarrollar el tema. Ahora me doy cuenta que la forma de encararlo me llevó a preguntarme sobre el carácter ideológico del grupo que impulsé a formar allá a fines de los años 60 y principios de los 70.

VIENTOS DE CAMBIO

En esos tiempos nuestro país bullía con perfil contestatario. El presidente militar de turno se enfrentaba con sectores sindicales y grupos de izquierda que reclamaban la vuelta del derrocado presidente Perón. En realidad había varios ejemplos exitosos de descolonización con métodos violentos y tinte marxista en distintos puntos del mundo. China, Viet Nam, Argelia y el más reciente y cercano: Cuba. Allí además triunfaba un perfecto héroe argentino, el Che Guevara.

Años antes, mientras vastas regiones del planeta se recomponían de la sangrienta segunda guerra mundial, semillas de liberación brotaban contra los antiguos colonizadores, países hegemónicos debilitados, en distintas regiones de Oriente y Occidente.

Grandes líderes militares y políticos eran ejemplos a seguir en las ideas de cambio reverdecidas: Mao Tse Tung, lleva al pueblo Chino a la victoria con el modelo económico marxista, acompañando hasta cierto punto los ideales de la revolución rusa; Ho Chi Min, otro dirigente político militar con principios marxistas, y la guerrilla del Viet Kong, logran la gran victoria desalojando a los soldados norteamericanos, despues de haber expulsado a los franceses. Ben Bella y otros dirigentes son vencedores de los colonizadores franceses.

El proceso de descolonización aceleró cambios culturales y la entrada en escena de nuevos actores sociales en todos los continentes. Tambien los países de Occidente van a ser escenario de importantes movilizaciones. El mayo frances, las guerrillas anarquistas
en Italia y Alemania, la resistencia contra el franquismo en España, derrocamiento de la dictadura en Portugal durante la revolución de los claveles.
En el planeta corren vientos de esperanzas aunque no siempre se cumplen. O se cumplan de manera impredecible. En Estados Unidos estalla el movimiento contra la segregación racial. Millares de personas acompañan al pastor Luther King en su sueño, tambien el movimiento estudiantil tiene garras. Avanzan las mujeres con sesgo revolucionario y se visibiliza el autoritarismo masculino en la heterosexualidad compulsiva, la discriminación de las mujeres, los pobres, los diferentes al paradigma de occidente.
Marchas y contramarchas de los pueblos para lograr la liberación de sectores largamente sometidos al afán de dominación de los poderosos hombres blancos hegemónicos en el poder. Por lo general expoliador y violento. Y patriarcal.
Las mujeres retoman el impulso que las había llevado a principios del siglo XX a reclamar sus derechos a la ciudadanía. Pero no era suficiente: la rebelión de las mujeres exigía cambios culturales que llevaran a cuestionar el poder masculino. En todos los terrenos: económico, social y político. Era necesario profundizar la histora, revisar las ideologías, modificar leyes y costumbres. En fin, cambiar el mundo. El feminismo, teoría y práctica de las mujeres en defensa de sus derechos, hizo escala en vastas regiones del planeta.
La acción reivindicativa de las mujeres también llegó a nuestro país. Llegó en un momento de circunstancias sociales complejas, difíciles y peligrosas. Pero la presencia de las mujeres se hizo sentir, aunque no fue masivo. Con el tiempo y mucho esfuerzo la acción de las mujeres dio frutos. Muchas cosas cambiaron desde entonces.
Comenzaba la década del 70. Los conflictos con los militares aumentaban. La violencia cobraba vidas, la censura de los medios de comunicación, la vigilancia de las ideas, volvía legítima la contestación. Grupos de acción y grupos de estudio abundaban. La gente estaba harta de uniformes y mordazas. Por lo general las mujeres, aunque en minoría, acompañaban a los activistas. Era difícil discutir con los varones provistos de teorías prestigiosas legitimadas por ellos.
Entonces llegó providencialmente a mis manos un trabajo de Juliet Mitchell, psicoanalista inglesa: "Las Mujeres la Revolución Mas Larga". Y me cambió la cabeza. Las palabras de la autora desnudaban la realidad de las mujeres en los
grupos de izquierda. Comprendí , sin previo aviso, mi propia realidad. Y no solo por las actitudes de los militantes sino por las bases mismas de las teorías marxista. Estas cuestionaban el capitalismo depredador pero ignoraban a las mujeres como personas y como actoras del cambio, a pesar de que muchas a lo largo de la Historia, y aún en esos momentos, se jugaban la vida por ideales, tal vez no los suyos.

Y ocurrió lo que con frecuencia ocurría. Convoqué a algunas compañeras para participarles de la nueva forma de encarar desde un punto de vista diferente una crítica a los viejos modelos conocidos. De hecho ya hablábamos de feminismo.

Eramos muy pocas: Regina, Juanita, María Ines y yo. Pocas, ¿no? Sin embargo, ahí estábamos en la oficina de Regina intentando saber y hacer saber que existía otra forma de modificar la existencia de oprimidas y oprimidos. Era la percepción de que la subjetividad femenina estaba cambiando.

Ya en los sesenta los individuos se sentían incómodos en la antigua uniformidad En los países hegemónicos y en los continentes pobres. De manera distinta, según la cultura heredada, trataban de zafar las viejas consignas. La cuestión era cuestionar todo: se iniciaba la modernidad. Despues los cambios se volverían impredecibles, riesgosos y contingentes. Los hombres percibieron su individualidad y las diferencias. Pero entonces ocurrió algo más grave para desestabilizar su autoestima y las instituciones : las mujeres quisieron, necesitaron, ser personas. No solo para votar, eso ya lo habían conseguido, sino para dirigir sus vidas sin tutelaje.

No era la primera vez que las mujeres quisieron un destino propio. En la Historia misógina de los hombres aparecen de vez en cuando generaciones de mujeres ávidas de independencia. Por lo general los hombres se encargaron de ponerlas en vereda. De distintas maneras, por violencia, burlas, seducción, engaños, dominaron a las pretenciosas y sus seguidoras, que no eran pocas.

Pocos síntomas de rebeldía de las mujeres aparecen en las páginas y páginas que los hombres escribieron para narrar sus propias hazañas. Pero ellos mismos han dejado suficientes signos de la acción de las mujeres en el planeta. Pero no es tan fácil reconocer acciones y reacciones de las mujeres, entre tanta cháchara ensalzando a los héroes en todas las artes de autoalabanza varonil. Especialmente de guerras y conquistas.

Sin embargo, sabemos hoy que en distintas épocas y diferentes lugares hubo mujeres y colectivos de mujeres que abierta o subrepticiamente enfrentaron a los varones en el poder y lograron mejorar situaciones que las perjudicaban. De todas maneras  las mujeres tambien construyeron realidad.

Aunque no siempre ganaron sus causas. Desde las mujeres de sociedades matriarcales en la antigua Grecia hasta la revolución industrial de Occidente en los siglos XVIII y XIX. Entonces las mujeres exigieron entrar a las universidades, ganar dinero por su trabajo y el derecho de votar.

América Latina no estuvo ajena a la influencia de la teoría y práctica de las mujeres que exigían sus derechos. En Argentina la acción de las mujeres estuvo ligada a movimientos y partidos contestarios de los gobiernos conservadores: anarquistas, socialistas, sindicalistas se unían para dar mas fuerza a sus reclamos. Lograron hacer reformar leyes aunque no llegaron a conquistar el voto.

Cuando el grupo Nueva Mujer entra en escena muchas mujeres acompañaban a los grupos de varones que se arriesgaban a enfrentar a militares y civiles represivos. Pero las mujeres de Nueva Mujer no estaban solas en su crítica al patriarcado. En ese tiempo ya existía UFA, Unión Feminista Argentina, un grupo más numeroso y sólido que Nueva Mujer. Ya contaba con local, biblioteca y relaciones internacionales. Las periodistas de La Opinión: Tununa Marcado y Felisa Pinto publicaron en el diario una gacetilla comentando su existencia y su número de teléfono.

Fue una buena noticia. Despues de una reunión con Nelly Bugallo y otra compañera, Nueva Mujer resuelve adherir sus actividades a UFA. En principio constituiría su propia editorial para propagandizar la ideología feminista. Se daba por descontado que UFA y Nueva Mujer eran organizaciones formadas exclusivamente por mujeres.

El comienzo de los 70 fue de gran actividad. Se organizaron reuniones de concienciación cerradas y reuniones con invitación de público para debatir un tema al que pocos se animaban en el país: la sexualidad.

La editorial Nueva Mujer publicó un libro: LAS MUJERES DICEN BASTA y un folleto Mitología de la Femineidad escrito por un psicólogo social chileno Jorge Gissi, artículo reproducido de "Cuadernos de la realidad nacional", l972, N° ll. Universidad Católica de Chile.

Quisiera recordar a algunas mujeres que dejaban en UFA horas y horas de su vida tratando de abrir nuevos caminos para las mujeres de su época: Gabriela Christeller, Leonor Calvera, Marta Miguelez, Libertad Dimitropulos, Sara Torres, Nelly Bugallo y otras cuyo nombre he olvidado. María Luisa Bemberg y Safina Newbery ya no estan con nosotras.

Eran momentos de gran actividad de teoría politica de las mujeres en Estados Unidos y Europa. De donde llegaron varias mujeres a explicarnos sus acciones. Luchaban por el aborto libre y otras reivindicaciones que lograron. La situación en Argentina no daba para tanto. De todas maneras algo se intentó.

La lucha ideológica de los grupos, la represión violenta de una organización, las AAA (Alianza Anticomunista Argentina), contra los disidentes creaban un clima enrarecido en la población. La violencia estaba en las calles y en el accionar de muchos jóvenes dispuestos a todo. Por supuesto, las filas del feminismo no podían permanecer impermeables al clima reinante. Tampoco había experiencia para continuar en medio de tanta violencia represiva.

Nueva Mujer, un grupo de mujeres proclives al cambio saludable del feminismo, no podía subsistir por sus mismas contradicciones: el patriarcado de raíz marxista, aunque cuestionara el capitalismo, no había tomado en cuenta a las mujeres, por lo tanto se transformaba en un escollo para la "liberación de las mujeres" según el cambio ideológico que yo misma había experimentado Pero estaba suficientemente internalizado en otras compañeras para tolerar su cuestionamiento político. Solo quedó a mi lado Regina Rosen, una amiga querida que lamentablemente ya no está. Gracias a su ayuda se publicaron el libro y el folleto. No era poco en ese tiempo.

Yo continué un tiempo yendo a las reuniones de UFA y realizando algunas actividades hasta que un día al volver a casa encontré un aviso de las AAA amenazándome de muerte. Lo que sigue es otra historia.

PROLOGO de LAS MUJERES DICEN BASTA, tal vez el primer libro feminista publicado en la región.

Nosotras, integrantes del grupo feminista Nueva Mujer, adherido a UFA (Unión Feminista Argentina) pretendemos a partir de este volumen desarrollar los distintos temas que atañen a la problemática de la mujer en todas sus estructuras.

1°) Como ser biológico en la maternidad

2°) Como reproductora de lafuerza de trabajo en sus tareas domésticas.
3°) En la producción social.

4°) En su sexualidad.

Creemos que estas estructuras forman parte del condicionamiento que la sociedad ha impuesto a las mujeres y desde ningún punto de vista - ni biológico ni psicológico- son el resultado de su "naturaleza".

Por lo tanto, consideramos fundamental elevar la conciencia de nuestras hermanas, cuales han sido y son las causas y los resultados de ese condicionamiento que nos han llevado a ser el sector colonizado de la humanidad.

Para comenzar estas publicaciones hemos elegido los trabajos de feministas que en estos momentos realizan actividades en el Movimiento de Liberación de la Mujer.en distintos países.

Mirta Henault: argentina, en su trabajo realiza un análisis de la situación de las mujeres a traves de los grandes cambios ocurridos en la historia moderna.

Peggy Morton, de Toronto, plantea la evolución de la familia a partir de la revolución industrial y sus pensamientos hacia el futuro.

Isabel Larguía, argentins (radicada en Cuba) desarrolla, a partir de la teoría de Marx, una explicación socio económica de las causas de la inferiorización femenina que determinaron su diferenciación caracterológica

Creemos que esos trabajos resultarán útiles para una toma de conciencia de la realidad de nuestra opresión. Pero al mismo tiempo que esa realidad pueda ser cambiada.

A nosotras corresponde realizar el cambio.

¡HAGAMOSLO!



 

Feminismo socialista en los 70


FEMINISMO SOCIALISTA EN LOS SETENTA

Esta sección surgió a partir de una pregunta: ¿existió una corriente de feminismo socialista en los años 70 en Argentina?. Los artículos y reportajes que siguen constituyen un intento por dar respuesta a este interrogante y esperamos que colaboren en la construcción del feminismo actual. Agradecemos a Mirta Henault por su artículo, a Marta Ferro, Elsa Campos, Ladis Alanis y Sara Torres por los reportajes que nos concedieron; a esta última también por todo el material que nos proporcionó y que resultó indispensable para este intento de reconstruir una parte de la historia del feminismo en Argentina.

 INTRODUCCIÓN
*  Feminismo, socialismo y organización autónoma de mujeres
    ............................................................................... ATEM "25 de Noviembre"
*   NUEVA MUJER. .................................................................. Mirta Henault
*  MUJERES SOCIALISTAS EN U.F.A............................... Entrevista a ladis Alanis
*  MUJERES SOCIALISTAS EN U.F.A......... Otra Mirada Entrevista a Sara Torres
*  LA REVISTA TODAS........................... Reportaje a Marta Ferro y a Elisa Campos

Prostitución y Trata de Mujeres. Marta Fontenla


PROSTITUCION Y TRATA DE MUJERES
 
Las dos caras de un mismo fenómeno
                                                                                  Marta Fontenla
                                     "El cuerpo de las mujeres es el terreno sobre el cual se construyó el   patriarcado". Adrienne Rich

"Lo que está en juego con esta política que se presenta como "moderna", es una exclusión de las mujeres del mercado de trabajo, la consolidación del poder masculino y la legitimación de la iolencia contra la mujer". Marie Victoire Louis (1)
Estamos en una época en que la apropiación del cuerpo de las mujeres se produce ya no sólo en los modos tradicionales del trabajo, la sexualidad, la maternidad o la prostitución, sino que se agregan nuevas formas con el desarrollo de las tecnologías médicas, la manipulación genética o las tecnologías reproductivas, operaciones de ajuste de los cuerpos a modelos impuestos o la búsqueda de cuerpos sin tiempo. No se llegó, como pensábamos, a la dilución o desaparición de los géneros y el surgimiento de sujetas/os singulares, que fueran liberándose de las opresiones creadas por el patriarcado y su sistema sexo género.


Los paradigmas que se encierran en los géneros se siguen reproduciendo y la violencia sigue siendo central en estas construcciones, que controlan cuerpos y subjetividades mediante diversos mecanismos de poder.
Uno de los mecanismos fundamentales para la apropiación del cuerpo de las mujeres y su puesta al servicio de los varones, es la prostitución. Me referiré a ella y a su consecuencia más directa: la trata y el tráfico de mujeres y niñas para estos fines.
Las desigualdades entre las personas son estructurales a los actuales sistemas de dominación y son establecidas según el género, la clase, el color de piel, la nacionalidad, etc. Es este enfoque el que debe guiar el análisis de la prostitución, ya que la misma está inscripta en los sistemas de opresión y dominación.

Estos sistemas de dominación son:
a) El patriarcado, o sistema sexo-género que históricamente consagra las desigualdades entre varones y mujeres.

b) El capitalismo, sistema actual de desigualdades de clase, basada en la explotación del trabajo asalariado,
c) El racismo: aunque se debate si constituye o un sistema o no, retenemos el término pues resulta útil para comprender los fenómenos que se refiere y dado que vivimos en sociedades que discriminan por color de piel, religión, culturas.
Si bien a los fines analíticos he diferenciado distintos sistemas, los mismos resultan inseparables en esta etapa histórica, ya que interactúan reforzando las distintas opresiones y dándoles diferentes formas.
Hay datos que son elocuentes para comprender la situación de las mujeres en los mismos y cómo la prostitución y la trata y tráfico de personas es un problema de género, de clase y de actitudes y posiciones racistas.
Según Naciones Unidas, las mujeres realizamos las 2/3 partes de la jornada mundial de trabajo, percibimos el 10 % de las remuneraciones mundiales, somos propietarias del 1% de la propiedad mundial y constituímos el 70 % de los 1.300 millones de las personas más pobres del mundo. Actualmente estas cifras se consideran que ascienden al 80% en el caso de las mujeres y que el total de pobres alcanzan los 1.500 millones. Anualmente son incorporadas a la prostitución alrededor de 4.000.000 de mujeres y niñas.
Hay otro dato aterrador: según Naciones Unidas, durante 4 siglos 11 millones de personas fueron reclutadas en África para el sistema esclavista. Desde 1990 a 2000, más de 30 millones de mujeres adultas y niñas fueron traficadas solamente en y desde el Sudeste Asiático. (2)
Si el 90% de las personas victimas de trata son mujeres y niñas para ser prostituídas, es claro que es un problema de género, que la prostitución es género mujer.
Si agregamos el dato que di sobre la pobreza es evidente que ésta también tiene una fuerte impronta de género, que el 80% de la pobreza es género mujer.
La actual etapa de globalización neoliberal capitalista ha aumentado la pobreza globalmente y la de las mujeres más aún, lo que a su vez es uno de los factores que ha incrementado la prostitución de mujeres y niñas.
Desde esta perspectiva que tiene en cuenta las desigualdades de género y clase, podemos definir a la prostitución como una relación de dominación, subordinación y explotación sexual  de las mujeres, de manera individual y colectiva, por parte del colectivo de los varones y que tiene por fin legitimar la violencia contra las mujeres, la heterosexualidad normativa y perpetuar las desigualdades de género, clase, el racismo, la xenofobia y demás discriminaciones.Esta institución patriarcal consolida la subordinación y opresión de todas, es una violación a los derechos humanos.
Es esclavitud y violencia, porque los actos que los clientes realizan sobre los cuerpos de las mujeres y niñas en estado de prostitución, producen daño físico y psíquico, además de los daños y torturas producidas por los proxenetas, tratantes, traficantes, policias y todos quienes sostienen el sistema prostibulario. 
En esta relación interviene fundamentadamente dos partes:

a) los prostituidores:
1) clientes

2) proxenetas
3) fiolos
4) todos los que lucran y apoyan de alguna manera el sistema prostituidor
b) las víctimas o personas afectadas
.También es muy importante tener en cuenta que esa enorme masa de dinero "sucio" que fluye a circuitos ilegales y luego es "lavado" en circuitos legales, es provisto por los clientes prostituidores, quienes son los responsables del funcionamiento deeste sistema mafioso, dado que son quienes pagan para consumir cuerpos de mujeres y niñas en la prostitución. Los clientes pertenecen a todas la clases sociales.
Por tanto, que si queremos acabar con la trata de personas y construir relaciones sociales entre iguales, tenemos que cuestionar y cambiar de raíz aquellas instituciones y sistemas que consolidan y perpetúan la desigualdad, entre ellas la institución de la prostitución.
Por otra parte, en esta etapa histórica en que la mercantilización se constituye en un ideal que procura extenderse a los aspectos más íntimos de la vida, hay quienes intentan establecer que la expropiación de los cuerpos de las mujeres en esta institución patriarcal es un trabajo que merece ser regulado y promovido.
En Europa, en aquellos países que han reglamentado la prostitución como trabajo, como Alemania, la prostitución aumentó en la última década un 25% y el 90% de las mujeres traficadas son de países pobres de América Latina, Asia, Africa y países de la ex URSS. Los Estados adonde llegan tienen políticas migratorias xenófobas, no se les entrega documentación y son tratadas como ilegales.
En Holanda, que también la reglamentó como trabajo, sucede algo similar, lo mismo que en aquellos países que, sin reglamentarla, son permisivos con el proxenetismo, como Francia y España. En este último país el 98 % de las mujeres prostituídas en prostíbulos son extranjeras de países pobres.
Desde una perspectiva feminista, que tenga en cuenta la situación de las mujeres en el patriarcado capitalista, queda claro que la prostitución no puede ser considerada trabajo.
LA LEY Y LA TRATA Y TRAFICO DE MUJERES Y NIÑAS
Las leyes pueden ayudar en el camino para conseguir la libertad de las mujeres, sin perder de vista que también son mecanismos de consolidación de relaciones de poder, que la ley es masculina y burguesa, así como lo es el Estado. Esto se ve claramente reflejado en este momento, con las propuestas de leyes que se están presentando para su sanción.
En este sentido es útil analizar cuáles son los instrumentos internacionales en que pueden ayudar a luchar contra la trata y tráfico. Para ello es imprescindible ubicarnos en el sistema abolicionista.
 
El abolicionismo es un criterio normativo del feminismo, desde un punto de vista ideológico, ético y político (3).
Los sistemas legales en relación a la prostitución y trata de mujeres son:
1) El sistema abolicionista: sostiene que se debe penalizar a proxenetas, rufianes y a quienes lucran con la prostitución ajena pero no a quienes ejercen la prostitución. La prostitución es una violación de los derechos humanos de las mujeres. Diferencia entre proxenetas y víctimas.
2) El prohibicionista: prohibe el ejercicio de la prostitución y castiga tanto a las personas que la ejercen como a quienes lucran con ella.
3) El reglamentarista o de legalización: que legaliza la instalación de prostíbulos y el proxenetismo. Somete a las mujeres y demás personas que ejercen la prostitución a
controles sanitarios y administratos
El fenómeno de la trata

Este fenómeno no es nuevo. Nuestro país a finales a del siglo 19 y principios del 20 era conocido como el camino de Buenos Aires por el intenso tráfico de mujeres traídas de Europa para su explotación en la prostitución. En esa época fueron famosas las mafias francesas y la judía conocida como Zwi Migdal.

La actividad de esta última fue la más resonante. La propia comunidad judía se oponía a este tráfico. Raquel Liberman, una mujer prostituída por estas bandas, hizo la denuncia a partir de la cual se desbarató esa red de trata, que regenteaba más de 2000 prostíbulos en  todo el pais.
La trata puede ser para otros fines además de la prostitución, pero el 90 % de los casos de trata es de mujeres y niñas para prostituirlas. Se estima que las mujeres en prostitución en Europa dejan una ganancia diaria de alrededor de mil dólares. El desarrollo de las mafias y su enquistamiento en sectores del estado, hacen que sea muy dificultosa la lucha contra esta explotación.
Una definición general de trata debe incluir las acciones de reclutar, alojar, trasladar, secuestrar, hacer desaparecer, recibir, acoger, la promoción o facilitación de cualquiera de esas acciones tanto sea dentro del país como el ingreso o salida del mismo, a una o mas personas con fines de explotación, cualquiera sea la edad  de las víctimas y aunque las víctimas mayores de 18 años hayan dado su consentimiento, ya que el delito depende de la conducta del tratante que es quien promueve, facilita o realiza algunos de esos actos con fines de explotación.
 
La trata puede ser con fines de prostitución, trabajos forzados o serviles, esclavitud o prácticas análogas a la esclavitud, servidumbre, explotación de la mendicidad ajena, matrimonio servil, extracción de órganos, producción de pornografía infantil y adulta, turismo sexual, procreación obligada para la venta de niñas/os, extracción obligada de óvulos, venta de niñas/os o cualquier otra forma de explotación.
El consentimiento de la víctima debe ser irrelevante siempre, sin distinguir si se trata de mayor o menor de 18 años y no solamente cuando el delincuente actuó con violencia, abuso de una situación de vulnerabilidad, engaño, etc., o sea con aquello que el Protocolo de Palermo define como medios, que en realidad son vicios del consentimiento de la víctima.
Por esta razón, la definición eficaz para proteger a las víctimas y perseguir el delito se apoya en el sistema abolicionista, o sea en aquellos instrumentos internacionales para los cuales no es necesario que el tratante actúe con violencia, engaño, abuso de la situación de vulnerabilidad, etc. de la víctima para ser tal. Lo es por las acciones que realiza, independientemente de la víctima.
Lo importante a tener en cuenta es la acción del tratante y la finalidad de explotación. El delincuente es tal aunque las victimas mayores de 18 años hayan consentido.
Los instrumentos internacionales firmados y ratificados por nuestro país y VIGENTES en que se apoya le definición dada (que disiente con la sostenida por el "Protocolo contra la trata de Personas" conocido como Protocolo de Palermo" artículos 3° y 4° por las razones que expresaré) son:
- La Convención contra la "Trata de personas y Explotación de la Prostitución Ajena" de 1949, firmada, ratificada por nuestro país y VIGENTE: es la base para definir la trata y tráfico de mujeres y niñas y poder encarar la lucha contra ella, dado que establece que el delito del tratante se configura aunque la víctima haya dado su consentimiento.
"Esta convención, que se inscribe en el modelo abolicionista, tiene el enorme mérito de diferenciar entre los que explotan la prostitución y las víctimas, alejándose de
cualquier sistema de penalización o control de estas últimas y planteando la persecución penal de los primeros." (4).

- La "Convención contra la esclavitud" de 1926.  
- La "Convención Complementaria sobre abolición de la esclavitud, la trata de esclavos y las instituciones y prácticas análogas" de 1956 +
Ninguno de los tratados internacionales vigentes que se refieren, ya desde principios del siglo pasado, a las diferentes formas de trata, exigía que haya habido violencia, coacción, abuso de una situación de vulnerabilidad, etc.,

- Otro instrumento es la "Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer", firmado en Naciones Unida en 1979, ratificado por nuestro país en 1985, (ley 23.179) e incorporado a la Constitución Nacional en 1994. En su Art. 6º establece que "los Estados partes tomarán todas las medidas apropiadas, incluso de carácter legislativo, para suprimir todas las formas de trata de mujeres y explotación de la prostitución de la mujer".
- Por su parte, la "Convención Americana sobre Derechos Humanos", conocida como "Pacto de San José de Costa Rica", de 1969 en su Art. 6º inc. 10, prohibe la trata de mujeres.
- La "Convención sobre los Derechos del Niño" del 20 de noviembre e 1989, en el art. 34, inc. B) prohibe la explotación de los niños en la prostitución u otras prácticas ilegales
- El "Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales" del 19 de diciembre de 1966 que establece que los estados deben garantizar a todas las personas un nivel de vida adecuado, alimentación, vestido, vivienda, educación y una mejora continua en sus condiciones de vida.
- La "Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos y Degradantes" de 10 de diciembre de 1984, especialmente en su art. 1.

Optar por una u otra definición tiene distintas consecuencias sociales, legales, económicas y políticas, por tanto quiero analizar las diferencias con la definición del Protocolo de Palermo, y la "Convención contra el Crimen Transnacional  Organizado" y el Protocolo contra la trata, conocido como Protocolo de Palermo, también ratificados por nuestro país (que es la seguida por los proyectos de reforma legislativa presentados los legisladores: Agundez (redactado por personal de la Procuración de la Nación), M. Perceval- A. Kirtchner, S.M Córboba, por cuanto esta definición exige lo que llama medios para la comisión del delito: coacción, violencia, abuso, etc, que son en realidad Vicios del consentimiento de la víctima.
De hecho, establece que en el caso de que éstas sean mayores de 18 años, para que se configure el delito deben mediar vicios del consentimiento, aludiendo a tales situaciones.
El único proyecto presentado en 2006, que re-establece el sistema abolicionista del que Argentina se apartó con la inconstitucional reforma de 1999 es el del Senador Capitanich, que toma en cuenta los otros tratados mencionados y no utiliza la definición del Protocolo de Palermo.
También desde el análisis que realizo, las diferencias entre trata y tráfico de personas acaban teniendo poca relevancia, ya que si el delito se configura aunque las víctimas de trata y tráfico hayan dado consentimiento, la única diferencia a tener en cuenta es que en el tráfico hay cruce de fronteras y en la trata puede haber o no, según sea interna o internacional.
Difiere de la corriente que se basa en los dos Protocolos referidos a la "Convención contra el crimen transnacional organizado": el de Trata y el de Migrantes de 2000, para la cual en el tráfico están involucrados inmigrantes y traficantes. El inmigrante según la definición que da, presta consentimiento para ingresar a otro país sin haber obtenido documentación y el traficante le ayuda a cruzar la frontera. Estos son definidos como delitos contra el Estado. A partir de esta definición, los inmigrantes pasan a ser "ilegales" y deportados. Son políticas xenófobas, llevadas a cabo por los países centrales, que imponen las políticas de ajuste estructural y exclusión en los países periféricos y luego deportan a las grandes masas de pobres que han creado y van en busca de un cambio en su situación.
Muchas de las víctimas de trata entran en esta definición y se las considera inmigrantes ilegales cuando no ha podido probarse que se ha visto afectado su consentimiento. El Estado no le da documentos cuando ingresan (los Estados receptores son reacios a entregar documentación a inmigrantes) y pasa a ser una inmigrante ilegal a menos que pruebe que fue engañada, violentada o hubo abuso de una situación de vulnerabilidad, etc. Hay que probar una condición de la víctima
 para poder perseguir al delincuente.


Partiendo de esta definición de trata, se despenalizan formas del proxenetismo, el que sólo es perseguido si las víctimas son menores de 18 años o si, siendo las víctimas mayores es coercitivo, favoreciendo de esta manera la trata
Esta definición, que se concreta con la firma del Protocolo de Palermo del 2000, ya venía ganando terreno con el neoliberalismo globalizado de los años 90. En nuestro país estas formas permisivas del proxenetismo y su correlato la trata y el tráfico de mujeres y niñas, aparece con la inconstitucional reforma al CódigoPenal de 1999, en España con la reforma de 1995, entre otros casos.  A nivel internacional el debate pasa, como ha pasado durante los últimos años, por el consentimiento o no de las víctimas.
La corriente que a mi juicio se entronca con la finalidad de considerar a la prostitución trabajo, pone el acento en el consentimiento de la víctima mayor de 18 años; si consiente, es decir si no se prueban los vicios del consentimiento que el "Protocolo de Palermo" llama "medios" no es víctima de prostitución o trata; sólo si se prueban tales vicios, se la considera víctima y unicamente en esos casos los proxenetas y traficantes incurren en ese delito.  Si se sostiene que las víctimas consienten la prostitución, ésta pasa a ser una "libre elección". De ahí que, siguiendo esta corriente pueda ser considerada trabajo. Se enfatiza de manera permanente el término prostitución "forzada", dando a entender que hay una prostitución libre.
El Protocolo de Palermo, una de las máximas expresiones del neoliberalismo de los años 90, con la definición que impone, arrasa con un principio básico de derechos humanos que establece que "nadie puede consentir su propia explotación"

Es parte del sistema reglamentarista, que legaliza el proxenetismo.
La definición del Protocolo dice:
Para los fines del presente Protocolo:
a) Por "trata de personas" se entenderá la captación, el transporte, el traslado,la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. Esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos;
b) El consentimiento dado por la víctima de la trata de personas a toda forma de explotación intencional descrita en el apartado a) del presente artículo no se tendrá en cuenta cuando se haya recurrido a cualquiera de los medios enunciados en dicho apartado;

c) La captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de un niño con fines de explotación se considerará "trata de personas" incluso cuando no se recurra a ninguno de los medios enunciados en el apartado a) del presente artículo;
d) Por "niño" se entenderá toda persona menor de 18 años.
Para la misma, los tratantes: a) deben haber recurrido a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra.
Desde nuestra posición, en cambio, haber actuado con violencia, engaño etc., o que la víctima sea menor e 18 años deben ser agravantes del delito del tratante, no requisitos para la configuración del mismo.
En sistemas sociales sexistas, clasistas y racistas no se puede sostener que las víctimas hayan tenido posibilidades de elección para prestar libremente consentimiento para, y entre todas sus posibilidades, elegir ser traficada para la prostitución o cualquier otra forma de explotación.
En general se trata de situaciones límites de miseria o abuso y abandono, de las que se trata de escapar cayendo en otra situación de abuso como es ser traficada para la prostitución Esto cuando las personas no son engañadas o directamente secuestradas.

Hablar de consentimiento establece dos categorías de victimas: las inocentes, que no consintieron y las culpables que sí lo hicieron. Así, con víctimas culpables el proxeneta es inocente y con víctimas inocentes el proxeneta es culpable. La figura del proxeneta incorpora y arrastra a la víctima.
Sin embargo, el Protocolo debe tenerse en cuenta cuando se refiere a la protección a las víctimas, especialmente el art. 9, inc. 5, que establece que los estados deberán tomar las medidas educativas, sociales y culturales o reforzar las ya existentes para desalentar la demanda que propicia la trata de personas, especialmente mujeres y niñas/os. O sea que para hacer prevención hay que actuar sobre los clientes.
El Protocolo de Palermo, por otra parte, se remite a las definiciones de la Convención contra el Crimen Transnacional que establece que los delitos deben ser transnacionales, con lo que quedaría fuera la trata interna. Y en el artículo 4° dice expresamente que el mismo se aplicará cuando "…el delito sea transnacional y entrañe la participación de un grupo delictivo organizado"
Con estas definiciones queda fuera la trata interna y el proxenetismo, trata y tráfico, cuando sean llevados a cabo por una o dos personas, ya que en estos casos no habría grupo delictivo organizado, dado que la Convención contra el Crimen Transnacional Organizado, establece que deben participar tres o más personas.
 Optar por una u otra definición tiene consecuencias también en la práctica, para lo cual es útil analizar los casos de Colombia, Perú, Argentina después de la reforma de 1999, España, etc.

Colombia, por ejemplo, adaptó su legislación a la definición del Protocolo, llegó a la conclusión de que era ineficaz para perseguir el delito y volvió en 2005 a cambiar el Código Penal retornando al sistema abolicionista, diciendo expresamente que el consentimiento de la víctima en ningún caso servirá para exculpar al delincuente.
El senado de Méjico pronunció en este sentido. También lo hizo Perú que además incorporó la figura del consumidor de prostitución, aunque refiriéndose solamente a los casos e prostitución infantil. Argentina, con la inconstitucional reforma de 1999, se apartó del sistema abolicionista y ahora se pretende consolidar este alejamiento con los proyectos de trata que mencioné.
Si bien Argentina firmó estos instrumentos internacionales (Convención de 2000 y Protocolo de Palermo ) la interpretación de ellos no debe realizarse aisladamente de los demás compromisos asumidos en todos los demás convenios señalados, sino en una interpretación armónica de los mismos, teniendo en cuenta la tradición abolicionista que nuestro país asumió y mantiene, luego de los escándalos relativos a la trata de fines del siglo 19 y principios del 20, con las mafias de la Zwi Migdal, la francesa, etc., que determinó que fuera conocido a nivel internacional como "el camino de Buenos Aires". PROSTITUCION INTERNA Y TRATA Y TRAFICO DE MUJERES
En este momento, la trata o trafico de mujeres para la prostitución se ha globalizado y alcanza una magnitud que no se quiere evaluar y no hay voluntad política de combatirla. Como ya dije, anualmente son incorporadas a la prostitución alrededor de 4.000.000 de mujeres y niñas.
En Argentina no hay cifras oficiales de cuántas son las personas asesinadas, desaparecidas, o secuestradas por estas mafias. Actualmente se producen secuestros y desapariciones forzadas de mujeres para incorporarlas a los circuitos de la prostitución, interna o exportarlas.

También a Argentina son ingresadas mujeres para estos circuitos: los casos de mujeres dominicanas en la época de la convertibilidad, o mujeres de Paraguay o Brasil actualmente. Estas redes no podrían funcionar sin la complicidad del poder.

Si analizamos algunos de los casos de los últimos años quedan en evidencia las complicidades entre las bandas de proxenetas, rufianes, clientes, y distintos estamentos del Estado.
Por ejemplo, los asesinatos y desapariciones forzadas de mujeres, algunas en prostitución y otras no en Mar del Plata se calculaba que al año 2002 eran entre 25 a 42. Esta etapa inicia en 1996 con el asesinato de Adriana Jacqueline Fernández,sin que a la fecha haya sido resuelto ningún caso.

En 2002 el procurador General de la Provincia de Buenos Aires, el Dr. De La Cruz, investigaba si algunas de las desaparecidas estaban en España.
En uno de los juicios tramitado en Mar del Plata, (los casos de tres de las desapariciones forzadas: Silvana Caraballo, Ana María Nores y Verónica Chávez) se probó la conexión de la policía con las bandas de proxenetas que operan en la zona. El juez Hooft, que llevaba esta causa sólo pudo condenar a dos policías, pero no por los asesinatos y desapariciones, sino por promover o facilitar la prostitución También estaba procesado en esa causa un fiscal Federal, pero se declaró la incompetencia de ese Juzgado y se pasó a la Justicia Federal. Además fue  trasladado como fiscal a San Martín. Tampoco el juez Hooft pudo establecer las conexiones entre las redes de prostitución organizada que operan en todo el país.
El circuito de la droga también está vinculado a la prostitución. Muchas mujeres se drogan o son drogadas para poder mantenrse/las en esa situación y/o utilizadas para la distribución o entrega o como informantes.
Un modus operandi que sigue creciendo es el secuestro y desaparición forzada de mujeres y niñas para estos circuitos.
La operatoria de las redes recuerda a la última dictadura militar: secuestran, desaparecen y asesinan mujeres, contando con la complicidad de distintos sectores del Estado y de los propios clientes prostituyentes, sin que exista un registro a nivel nacional o local de la cantidad de mujeres asesinadas y desaparecidas en estas condiciones. Ellas terminan en prostíbulos, como Marita Verón, secuestrada en Tucumán, a plena luz del día y desaparecida, o Fernanda Aguirre en Entre Ríos, Florencia Penacchi en Capital, entre otras.
En Tucumán en 2002 fue secuestrada Maria de los Ángeles "Marita" Verón, y trasladada a La Rioja para prostituirla; dicen algunas testigos que lograron escapar, que la vieron en lo prostíbulos Candy y la Isla. Otras han manifestado a su madre que fue enviada a España.
El Comisario Tobar, de Tucumán, que intervino en la causa de Marita Verón, reunió información que permitió rescatar a 25 mujeres de Tucumán y la Rioja que habían sido vendidas a proxenetas de Vigo, Burgos y Bilbao. Sostiene que están probadas las conexiones de la red al menos entre Tucumán, Córdoba, Santiago, la Rioja y Santa Cruz. También se investigaba si la banda de la Rioja tenía contactos con el gobierno local de esa provincia. Varias jóvenes liberadas coinciden en haber visto a Marita Verón en los prostíbulos de la Rioja.
La turista Suiza, Annagreth Wugler fue desaparecida en la Rioja, secuestrada presuntamente para incorporarla a las redes de prostitución VIP.

Fernanda Aguirre, 13 años, fue secuestrada en Entre Ríos y desaparecida a principios del 2004, al poco tiempo se la buscaba en prostíbulos de Río IV. Tobar la detectó en prostíbulos de Santiago del Estero. Dio esta información, pero antes que la policía llegara a ese lugar, previo a hacer 19 allan amientos ordenados por el juez de la causa, ya no estaba.
En Córdoba (Caso de Inrriville) se encontraron mujeres atadas en una cueva que eran prostituídas.

En J.C. Paz funcionan prostíbulos. Mujeres que lograron escapar de los mismos, hicieron la denuncia. En una comisaría no la pudieron realizar pues los policías eran clientes del prostíbulo, en otra, porque eran los que custodiaban el burdel.
En todos hay también mujeres traídas de países limítrofes o del resto de América Latina (paraguayas, brasileñas, etc.) De Argentina son llevadas a países limítrofes y a Europa.
En Río IV los prostíbulos de menores son un hecho diario y a la vista de todo el mundo.

En 1991 funcionaban en Necochea burdeles en los cuales las mujeres estaban encerradas con candados.
En isla Maciel, niñas y mujeres semi desnudas son ofrecidas en las puertas de los ranchos donde son buscadas por los clientes.
En rutas del país, a la salida de los pueblos y ciudades, como por, Ej. Villa María en Córdoba, las mujeres son ofrecidas en las ventanas de las casas, que han sido agrandadas como vitrinas. (La "Holanda del subdesarrollo")
En los circuitos de prostitución y esclavitud sexual las mujeres son sometidas a toda clase de violencias por parte de rufianes, proxenetas, clientes, funcionarios y demás personas que lucran con la prostitución ajena.
Todos estos casos forman parte de un continuo de violencia contra las mujeres sobre el que no se quiere llamar la atención, la sociedad niega esta realidad y justifica a los "clientes" prostituyentes, consumidores de prostitución de mujeres y niñas/os. Cuando esta u otras formas de violencia terminan en la muerte se llama femicidio.

Hay varias cuestiones que posibilitan que este fenómeno adquiera la magnitud que tiene, entre ellos la falta de voluntad política de los estados para combatirla, el enquistamiento de redes mafiosas en distintos sectores de los estados, los grandes intereses que genera a nivel local y mundial, considerar a la prostitución trabajo legalizando así a proxenetas y tratantes que pasan a ser empresarios de la mal llamada industria del sexo, y la demanda, de la que son los principales responsables los clientes prostituyentes. Cada vez más la sexualidad es un trámite y la pornografía el modelo de la misma. Si los varones y su sexualidad dejasen de anclarse en el dominio, si dejaran de ser clientes, no habría prostitución ni trata de mujeres y niñas para su consumo, no viviríamos en este sistema de violencia contra las mujeres.
PROPUESTAS: 
Desde el sistema legal: reformas y dictado de leyes en el sentido que manifesté, volviendo al sistema abolicionista y tomando en cuenta como marco La Convención contra la Trata de Personas y Explotación de la Prostitución Ajena, de 1949

De prevención: teniendo en cuenta especialmente la demanda como generadora de trata y la comprensión de la prostitución como violencia contra las mujeres y no como trabajo. Considerar a la prostitución trabajo, o diferenciar entre prostitución "libre" y prostitución "forzada" favorece la trata y el tráfico de mujeres y niñas con estos fines, dado que los proxenetas pasan a ser ejecutivos de la mal llamada "industria del sexo".
Pero lo principal es que haya voluntad política de los Estados para encarar :
1) Políticas que tiendan a revertir este fenómeno, combatiendo a las mafias y lobbies enquistados en el poder que lucran con la prostitución y demás formas de esclavitud ajena, situándose en el sistema abolicionista y destinando recursos, en cumplimiento del "Pacto Internacional de Derechos Sociales, Económicos y Culturales".
2) A crear refugios, trabajo digno y bien remunerado, viviendas, centros de atención a las víctimas de abusos, protección a la niñas y niños en situación de calle.
3) En síntesis: mejor distribución de la riqueza y campañas de concientización para terminar con la opresión y explotación de género teniendo en cuenta especialmente a los clientes prostituidores.
El Estado debe asumir sus funciones y no arrojar a la sociedad civil la resolución de los que debe hacerse cargo. Necesitamos Estados que dejen de ser patriarcales, capitalistas y racistas y encaren esas desigualdades como el problema central a resolver en estos momentos.
Notas;            
1) "Libres de no serlo" Marie Victoire Louis, El Dipló, N° 22, agosto de 1999 www.eldipló.org/resumen         
2) "La Niñez Prostituida" pg. 152, investigación realizada para UNICEF y dirigida por la lic. de Silvia Chejter., publicado en internet
) "La prostitución en mi país" (España) Rosa Cobo Bedía Ponencia presentada en el Congreso de diputados- 20-06-06 Publicada en www.apramp.org
4) "Prostitución: El sistema Legal Argentino" Magui Bellotti, Ponencia o presentada en la masa redonda organizada por el CAMM (Centro de Apoyo a la Mujer Maltratada) 25 de noviembre de 2001.
 
 






 

 


La prostitución en el Imaginario Social. Magdalena Gonzalez.


La prostitución en el imaginario social
    
                                                               Magdalena González

Estamos en una época de brutal incremento del tráfico de mujeres, y es común que el proxenetismo traspase el límite hasta llegar al secuestro. Están al alcance películas tanto documentales, como de ficción, que muestran la magnitud del tráfico de Europa del Este, de Marruecos y de América Latina hacia Europa.

En nuestro país, desde hace tiempo también, se está conociendo el mismo fenómeno. Y se está haciendo público el secuestro de niños, niñas y adolescentes. En este momento, se suele usar el conocido "modus operandi" de sujetar a la víctima y, entre dos o tres secuestradores introducirla en un auto. A partir de ahí ya no se la ve más.

Una mujer prostituida me contaba hace poco que un hombre argentino encontró a la hija de un amigo en un prostíbulo de América Latina. Desde que esta chica desapareció, fue buscada durante años por diversos organismos policiales nacionales e internacionales. Cuando este hombre le propone ayudarla a salir, la respuesta es: "Me entregó mi novio, me llevó a fiestas, me drogaron, me sacaron fotos, fui cayendo cada vez más y un día desaparecí (…) la forma en que me drogaron y me drogo… yo no quiero que mi madre vea esto. Yo acá la única forma de escape que tengo es la muerte; acá estoy de por vida. Las cosas que he tenido que hacer constantemente… porque aparte estoy amenazada, entonces es imposible sacarme. Te pido que mis padres me recuerden como me conocieron…"

Como en muchos otros casos está claro que esta joven fue victimizada. Además de los tremendos actos de violencia que realizaron contra ella y siguen realizando, continúan convenciéndola de que no puede aspirar de ninguna manera a recuperar su vida anterior y es este convencimiento el que le produce pérdida de esperanza y le quita el deseo de luchar.


Este caso muestra el extremo de la violencia ejercida contra una joven. Los secuestradores, cuya técnica de reclutamiento prostituidora ya era conocida en nuestra cultura, persiguen obviamente, el sojuzgamiento total de la mujer, para obtener el lamentable lucro que esta práctica les produce. Mientras tanto, el discurso proxeneta encubre tales fines con excusas ante la sociedad: "a ellas les gusta", "lo hacen conmigo o lo hacen igual", "en realidad las protegemos", "sin nosotros no sabrían que hacer", "tienen una buena vida", "es para lo único que sirven".

Este discurso cumple varias funciones: Tenerlas a ellas continuamente convencidas y al mismo tiempo justificarse socialmente. Es un discurso distorsionador que produce imaginario social. Desde hace unos años, esta falsa imagen del proxenetismo es mostrada a la sociedad a través de una campaña manipuladora de la opinión pública, con técnicas cada vez más especializadas.

LA FALSA IMAGEN DE LA PROSTITUCIÓN.
El producción de este imaginario social que muestra la prostitución como trabajo alternativo, tiene su epicentro en los medios de comunicación. Es muy frecuente ver en programas de T.V. y en películas, escenas que muestran maltrato, tortura contra la mujer y prostitución como si se tratara de material erótico. Estas imágenes producen en algunos hombres procesos de identificación o de "aprendizaje", con la consiguiente posibilidad de puesta en acto de representaciones , relaciones , acciones y sentimientos de sadismo y denigración de la mujer.
En un programa de T.V. emitido el año pasado se presentaba una figura argentina, una vedette, expresando que había tenido muchas veces relaciones sexuales por dinero y "lo pase ¡muy bien!".En éste, como en muchos otros casos, por un lado se realiza tal banalización de la prostitución, actividad que como hemos comprobado produce en quien 
la ejerce un daño tan profundo , y por otro lado, opera como publicidad para el reclutamiento, o sea para producir la mayor caída de mujeres en la situación de prostitución.

Hace unos días en un programa de cable aparecía una "experta en sexualidad"- un personaje del proxenetismo en Londres- quien lamentaba la ley que prohíbe la prostitución en ese lugar, defendía su posición diciendo: "las personas deben poder expresarse corporalmente, y por supuesto la prostitución es necesaria para que se puedan expresar todos incluso los discapacitados, que tienen derecho a tener relaciones sexuales".Aquí la contradicción implícita es enorme, porque en nombre
del derecho a la expresión con el cuerpo por parte de los varones, se incluye sin explicitarlo, el sometimiento de las mujeres en situación de prostitución. Esta supuesta experta propone que los hombres se expresen contra los cuerpos de ellas, en los cuerpos de ellas y dentro de los cuerpos de ellas, a como dé lugar. Con una actitud alegre y liviana, en nombre del desprejuicio, ella reduce a la mujer a mera materia prima, para que el varón la someta, colocándolo a él como único sujeto en la relación.

Entonces, hay un sujeto que trata al otro como materia para obtener placer en esta particular forma de relación de poder. Por lo tanto, en este tipo de dupla, por estar ocupando el lugar de objeto, las mujeres no pueden de ninguna manera expresar lo que sienten, sino que justamente deben expresar todo lo contrario: Placer, agrado, picardía, y actitudes juguetonas. Pero es preciso que tengamos en cuenta que la citada propagandista de la prostitución sabe que, ante el impacto de su propuesta, alguna parte de la audiencia no se dará cuenta de la perversión que esto implica. Y también cabe que si se la cuestionara, sin duda respondería: "alguien lo tiene que hacer", "cumplen una función social", "es lo que ellas quieren", "tienen mejores ingresos", dando por supuesto el carácter de absoluto de la necesidad de la prostitución. Formulación que implica además, que cualquier otra posición distinta, queda en el lugar de las "opiniones reaccionarias". Pues una de las maniobras consiste en pretender que este sometimiento aparezca como una elección de ellas, cuando obviamente, en el caso en que hubiera una instancia de elección, ésta no es nunca una elección libre.
Este intento de producción de imaginario social que nos llega a través de los medios de comunicación, repercute en la sociedad que continuará castigando a la víctima, depositando en ella aspectos propios que no reconoce como tales. Algunos comentarios de un grupo de hombres
2 entre 26 y 36 años que cito a continuación, dan la pauta de este tipo de distorsión:

 * U cliente se transforma en un cliente porque paga. Está haciendo una transacción comercial". En realidad no podemos hablar de transacción comercial ni de cliente cuando se está realizando una práctica abusadora en el cuerpo de otra persona. Es importante subrayar aquí que los mal llamados "clientes" son responsables como causantes de la prostitución, ya que sin su solicitud no existiría ni siquiera en las instancias tan graves como en el tráfico de niños, donde se hace más evidente aún que el consentimiento es una ficción.
* La mujer de uno no puede hacer cosas que la prostituta puede hacer". La mujer en situación de prostitución tampoco puede " hacer cosas" sin sufrir daño, agravado en el caso de ella por la frecuencia, por la diversidad de prácticas perniciosas, etc.

* "Hay cosas que moralmente no se hacen con una persona querida, pero que con una prostituta ni lo pensás porque está para eso, no lo vas a hacer con la madre de tus hijos". Aquí encontramos dos aspectos disociados en la cultura y en el individuo: La sexualidad y el amor; depositados el primero en la mujer prostituída y el segundo en la mujer- madre. Además, lo que para estos varones no es "moral" con la persona querida (su sexualidad de dominio) con la mujer a la que prostituyen, esa " inmoralidad" queda negada.
"…Yo no creo que sea un mal. Es un mal que se haga público, porque puede afectar a tu familia. Si vos tenés una hija y ve por la tele que se gana tanta plata haciéndolo! Y no se ve que se las atormenta todo el año!" En este caso aparece simultáneamente y disociada la contradicción del mensaje de los medios.. Este varón entiende que es un mal si alguna posible hija de él cayera en esto, pero no considera que es un mal para las que no son cercanas a él. Es necesario señalar este conocimiento que tiene de la realidad: sabe que ganan plata, pero separadamente también sabe que es "un tormento". Con esa disociación justifica la acción del prostituidor y el sistema proxeneta.
*  "Para mí es una victimaria porque se aprovecha del tipo que está solo". Esto remite al mito de que "los hombres necesitan descargar", y también a la justificación del "hombre que necesita compañía y alguien tiene que estar". En todos estos casos, se ve la justificación de la prostitución por el pretendido desconocimiento del daño que produce, y el supuesto consentimiento de las mujeres. Estos son los pilares en los que se asienta la propuesta de reglamentar la prostitución.
CONSECUENCIAS DE LA REGLAMENTACIÓN
En las Jornadas de la Comisión para el Estudio de los Malos Tratos contra las Mujeres, en las que participé, en Madrid en septiembre de 2005, tuve la oportunidad de escuchar al cineasta Hubert Dubois relatar que mientras filmaba documentales sobre la trata de mujeres en Europa del Este, y más tarde en Holanda, durante meses de permanencia con las mujeres traficadas y los traficantes que las vendían y las compraban, no pudo obtener indicio alguno de que estas mujeres no lo hicieran
por completo de acuerdo. Fue más adelante, cuando habló con jóvenes que habían conseguido después de mucho tiempo quedar fuera del alcance de los proxenetas, que obtuvo la información de que habían sido engañadas y luego forzadas con amenazas de muerte hacia sus hijos o sus padres, si no se sometían a las condiciones aberrantes en las que vivían.
En las mismas Jornadas, la Directora de la Coalición contra el Tráfico de Mujeres de Australia, Sheyla Jeffries, relató la experiencia en zonas donde se reglamentó la prostitución. Las consecuencias de esa reglamentación fueron opuestas a los argumentos que impulsaron esas leyes que habían sido:
Controlar la industria de los salones ilegales de masajes; prevenir la expansión de la prostitución; acabar con la prostitución de la calle suponiendo que las mujeres que realizan la práctica preferirían lugares legales; disminuir los asesinatos y violaciones, ubicando a las mujeres prostituídas en burdeles legales. Esta perspectiva fue aceptada por todas las organizaciones feministas de entonces, para la protección de las mujeres. Sin embargo las consecuencias fueron:
1. En Victoria (Australia) hoy hay 400 burdeles ilegales que van cambiando de lugar. Son el 80 % del total, pues las mismas mafias siguen a cargo de la administración, con la ventaja de tener un lugar legal como pantalla.
2. La legalización y despenalización de los proxenetas llevó al aumento de la prostitución, pues ahora, tanto ellos como los abusadores-"clientes", están amparados por la ley. Por ello se trafican más mujeres y las mujeres traficadas traídas desde otros lugares, son más vulnerables y por lo tanto más rentables.
3. El número de mujeres que ejercen la prostitución en la calle ha aumentado rápidamente ya que en los burdeles no pueden elegir con quién realizar la práctica.

4. Acerca de los burdeles legales, allí obligan a las mujeres a competir entre ellas para ser elegidas. Llegan a ofrecer sexo sin profiláctico según la necesidad de dinero que tengan. Algunos prostituidores-clientes, se niegan a pagar si suponen que ellas no se excitaron con ellos. Las mujeres deben luchar en soledad con los hombres para evitar que tengan con ellas prácticas que ellas no soportan pero tratando de no perder al cliente, e incluso están obligadas por los proxenetas a enorme cantidad de practicas dolorosas y vejatorias.

Vistas las consecuencias de la reglamentación de la prostitución, no es de extrañar lo que comenta Sheyla Jeffries :
"Aquellas que aceptan la prostitución como ocupación legítima, están aceptando que ciertas mujeres puedan ser puestas aparte como objetos de acoso de lo que precisamente las otras no prostituidas buscan liberarse en sus trabajos y sus vidas. Con la prostitución legal, generaciones de hombres y jóvenes están formados en una conducta de prostitución. Esto afectará inevitablemente la forma de relacionarse con las mujeres en sus vidas, familia, pareja, compañeras, amigas, pues la prostitución legal crea la idea que los varones tienen sobre las mujeres, como que son objetos de uso sexual en vez de seres humanos. Las chicas aprenden que ellas son carne para que los hombres compren, intercambien y consuman. Chicos y chicas crecen en un entorno en el que la mitad de la raza humana es delegada al servicio sexual de la otra mitad".

LOS/LAS APOLOGISTAS

La diferencia de la postura de Jeffries, quien tiene conocimiento real de las consecuencias sociales de la legalización de la prostitución, otras investigadoras, profesionales y algunas incluso feministas, vienen realizando, intencionalmente o no, una apología de esa práctica devastadora En algunos casos estas personas se han convencido de que la falta de trabajo justifica sacar a las mujeres de la pobreza con la prostitución, en vez de acompañarlas en la lucha por un trabajo real y digno que provenga de una libre elección. Pero en realidad, en la mayoría de los casos estas apologistas tienen conocimiento de que están realizando una tarea de reclutamiento con las mujeres y de convencimiento hacia la sociedad, haciendo caso omiso de los peligros que esto entraña para ellas, y que no se trata nunca de una elección libre. En los diferentes ámbitos en los que se viene debatiendo el tema (congresos internacionales, publicaciones varias) estas profesionales muestran en su discurso enormes contradicciones en pos de la apología del tráfico. Muestran a la prostitución como relaciones sexuales "amorosas" , cuando en realidad sabemos que el amor está excluido de estas prácticas, y que el prostituyente las basa en el dominio y vejamen de la mujer prostituida ("Por más que te quieras cuidar en esto, enseguida aprendés que límites no hay" dice Rosa).

Otro argumento que se esgrime está relacionado con el tan conocido "turismo sexual", donde hombres provenientes de países desarrollados buscan en países carenciados la realización de prácticas prostituidoras.
Los/las apologistas consideran, sin embargo, que este servicio no puede ser llamado prostitución. Esgrimen diferentes razones: Que a veces se trata de un servicio
artesanal, que las mujeres no son consideradas prostitutas por las personas del lugar, que ellas consiguen con esto tener ascenso social, que pueden acceder a emigrar desde sus países pobres, y que incluso algunas pueden llegar a casarse con los turistas que van en busca de sexo.

Sabemos sin embargo que esto ni es un servicio ni es artesanal. No es servicio porque el varón utiliza el cuerpo ajeno sin mediatización, no es tampoco una representación que ellas realizan, pues cuando comienza el contacto corporal ya no hay un como sí, es un sí.

Antes de ese contacto corporal se podría decir que realizan una doble representación: la joven necesita aparentar por un lado que el encuentro es casual, o sea que ella no está buscando "clientes" y por otro lado que se siente atraída por él. Esta modalidad les exige, por lo tanto, un doble esfuerzo, aparentar una situación ficcional y mantenerla sabiendo que de ello depende, posiblemente, el conseguir que el turista sexual se sienta atraído. El quiere verse a sí mismo como atractivo para una mujer que supuestamente no esta prostituída. Aún sabiendo de antemano que se trata de una joven a quien está prostituyendo. Como dice Mary, expresando el colmo de la exigencia, "Y además pretenden que una los quiera".

Respecto a la emigración, se sabe que la mayoría de los casos de extranjeros que llevan a estas mujeres a otros países, son proxenetas encubiertos que las trafican en el extranjero, donde ellas carecen de documentos, a veces no conocen el idioma, están lejos de su familia, y los proxenetas saben que esta indefensión les facilita la manipulación y la rentabilidad.

También algunas de estas investigadoras hablan de la actitud de "las chicas" que lo hacen como si fueran experiencias auténticas, "como si hubiera romance", para convencer a los clientes de que ellas sólo están "haciendo una experiencia". Esto es extremadamente peligroso, porque la comunidad toma esta postura como alternativa válida ante el temor de ser considerada represora contra las mujeres en situación de prostitución. Este intento de manipulación en la sociedad es una réplica de la manipulación que el proxenetismo viene realizando en las mujeres prostituidas por ellos. De esta manera se trata de formar una opinión pública que abona la construcción de un imaginario social que resulta enormemente propicio. Pero en todo esto, hay una exigencia paradojal. Las consideraciones de las investigadoras ponen a las mujeres en situación de prostitución en una vuelta de tuerca más, que les exige más esfuerzo en la simulación, y por otro lado, en este turismo sexual el prostituidor visita estos países con total conocimiento de la situación real y busca en países carenciados la oportunidad de tener prácticas extremas de maltrato y denigración.
CUERPOS EXPROPIADOS
Como se ve, lo más importante a tener en cuenta es que el criterio de que hay consentimiento en la práctica de la prostitución es una ficción. Como lo muestra el testimonio de Dubois, él no conoció casos de mujeres que no hubieran sido traficadas.
Jeffries, por su parte, nos mostró las consecuencias nefastas que, para las mujeres prostituídas, produjeron la reglamentación y la legalización de esa práctica en Australia. Además del daño a la sociedad en general y a la sexualidad de hombres y mujeres que imita el modelo prostibulario, incluso mostrado públicamente en la cotidianeidad (carteles, anuncios, etc.)
Por todo esto es preciso que como sociedad podamos poner en tela de juicio nuestro propio imaginario, reflexionando acerca de las escenas que los medios nos presentan como "el glamour de la Vida Alegre". De esta forma es posible que vayamos desarrollando una perspectiva más cercana a la realidad de la problemática que nos incluye a todos y todas y generemos los cambios necesarios, que son posibles.
Las mujeres en situación de prostitución de AMMAR Capital (Asociación de Mujeres Argentinas por loes Derechos Humanos) nos lo dicen así: "Las personas que promueven la prostitución como trabajo sexual son parte de la trata", "Situación de prostitución es explotación. No conocés tu cuerpo. Lo conoce el proxeneta, el cliente. No sabés disfrutar ".
NOTAS
1 Investigación cualitativa realizada con mujeres en situación de prostitución.
2 Investigación de Imaginario Social realizada con técnica de Grupos Motivacionales.